Thursday, February 9, 2012

Honestly

Todavía me veo caminando descalza frente a mi casa. Mi mamá gritando que me voy a morir a menos que me ponga los zapatos “ahora mismo, coño.”
Todos los dominicanos hemos sido acusados de intento de asesinato por nuestros padres. “¿Es que tu me quiere matar coño?” “Hasta que ustedes no me vean muerto no van a estar tranquilo, carajo.” “Me va a dar una vaina coño por estar atrás de este muchacho, coño.” Casi siempre estas proclamaciones vienen acompañadas de una pela silábica:
“Mi ra mu cha cho de la mi er da, tu qui ere que yo te ma te.” Is that a question?

No comments:

La once de Violeta