Saturday, July 25, 2009

Jardinero

Lleva el día atado al cuello,
junto a las mortificaciones.
El día que labra bajo las uñas,
para comer,
para pagar el alquiler.

La correspondencia sigue llegando,
pero nadie escribe para decir:
Estimado,
Querido,
Amigo mio.
El buzón se llena de alacranes cada día.

Sigue arreglando jardines ajenos,
sacando los gusanos que dormiran en sus ojos algún día.
Sigue mandando dinero,
hojitas verdes para alegría extranjera,
siempre extranjera,
siempre en ausencia.

Lleva el día atado al cuello,
como un collar de agujas transparentes.
Y en sus uñas siempre la tierra,
la que no es suya,
la que no pestaña para manderle de vuelta a casa.

Acumula las jornadas en el invernadero del tiempo,
bajo la uñas,
sobre la espalda adolorida.

Y sus papeletas siguen jugando a las escondidas,
bajo el colchón,
en la cajita de zapatos Payless,
y hasta en sus medias amarillentas.

Lleva el día atado al cuello
junto a los sueños y a las obligaciones.

1 comment:

Helen Duffy said...

Love the image of el buzon lleno de alacranes!

La once de Violeta