Wednesday, February 15, 2012

Apocalipsis dominicano

El mundo se acabará hoy cuando se cierren los ojos del sol
El mundo se acabará hoy frente a la Barrick Gold

El mundo se quedará ciego
Como un apagón en el metro

El mundo se cerrará como el puño de un suicida
Que mata a su concubina
Cinco veces al mes se llora en cualquier esquina

El mundo se volverá chiquito
Como un carnaval de huerfanitos
El mundo y sus oradores
Desaparecerán con las flores

El mundo se volverá una vitilla
Cemento y varilla
Se duerme en la Silla

El mundo temblará bajo la isla Saona
Como una madre llorona

El mundo se escribirá en un poema
Que nadie sabrá leer
Evaporado en el tiempo
Compitiendo con el viento.

Monday, February 13, 2012

A sabiendas

Ya se que andar descalza mata gente
Ya se que el Compuesto Vegetal de la Sra. Muller revive muertos
Ya se que un ensalmo cura el mal de ojo
Ya se que en la 178 venden habichuela con dulce
Ya se que Luis Días es un Dios callejero
Ya se las consecuencias de beber Brugal
Ya se que 4% da alergia
Ya se que el Príncipe Azul es un piche ‘e guagua
Ya se que todos los jueves muere un poeta
Ya se que hay que untarle berrón al que le da un soponcio
Ya se que el salami tiene que ser de mallita
Ya se que doña Tatica tuvo más de un hijo
Ya se que en Pueblo Viejo no se puede beber agua
Ya se que en Sabana de la Mar hay un cementerio salado
Ya lo se y no lo he olvidado.

Thursday, February 9, 2012

Honestly

Todavía me veo caminando descalza frente a mi casa. Mi mamá gritando que me voy a morir a menos que me ponga los zapatos “ahora mismo, coño.”
Todos los dominicanos hemos sido acusados de intento de asesinato por nuestros padres. “¿Es que tu me quiere matar coño?” “Hasta que ustedes no me vean muerto no van a estar tranquilo, carajo.” “Me va a dar una vaina coño por estar atrás de este muchacho, coño.” Casi siempre estas proclamaciones vienen acompañadas de una pela silábica:
“Mi ra mu cha cho de la mi er da, tu qui ere que yo te ma te.” Is that a question?

Sunday, February 5, 2012

Dictado

Sus manos masturban un continente.
El mapa sonriente.
Sus dedos trezan hojas con pedacitos de cielo.
Su boca escupe un punto final.

Juega que duerme sobre su barrio.
Llueve gotitas de escarcha.
Pisa entretelas de sal.
Desayuna un plato de versos.

Vislumbra un posible comienzo.